Kawa Kawa
Recordaba también que, aun dormido, el Kawakawa mantenía los ojos abiertos. Eso le daba miedo, pero pensaba en sus hijos y hallaba el valor.
Recordaba también que, aun dormido, el Kawakawa mantenía los ojos abiertos. Eso le daba miedo, pero pensaba en sus hijos y hallaba el valor.